10 de julio de 2009

VOX Virtual Nº 23

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Fuego Cruzado, Panorama de la poesia chilena contemporánea
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8 de julio de 2009

Nueva narrativa argentina

por Santiago Llach

Mi novia y mi ex-mujer están en una antología
de la nueva narrativa argentina... [sigue acá]

6 de julio de 2009

Diosiderio

por Fabián Casas

En el 83 entré en Filosofía. El examen de ingreso se dividía en epistemología y lógica. Cursábamos unas semanas durante el fin del verano y después rendíamos. Aprobamos casi todos. Ya en la facultad, me sentía solo: eran nuevos los compañeros, la forma en que se estudiaba cada materia y el ambiente enfervorizado de los pasillos repletos de consignas políticas. También había muchas chicas hermosas. Silvio Rodríguez reinaba a todo lo ancho y lo largo del edificio de la calle Charcas.
Una tarde, entre dos materias, bajé a tomar un café en el bar que estaba en el subsuelo. Era un avispero de gente. Sin embargo, me quedé mirando a un joven muy delgado, con el pelo corto, que hacía una extraña mímica que tenía fascinados a sus compañeros de mesa. Movía las dos manos dando a entender que construía un recuadro inmenso, después hacía que serruchaba los bordes de ese recuadro. Esto lo repetía varias veces hasta que ese recuadro quedaba de un tamaño minúsculo, lo pesaba sobre su mano y, acto seguido, lo arrojaba sobre la tacita de café que estaba delante suyo. Tomaba la cucharita -esta sí real, al igual que la tacita- y revolvía el café. Sus compañeros de mesa se reían.
En los cursos de filosofía antigua teníamos a un bromista que, aprovechando la sordera del ayudante de prácticos, le preguntaba desde el fondo con la boca tapada por una bufanda: "Profesor, Erútodo de Albóndiga, ¿qué resto material de escritura dejó?" A veces cambiaba el nombre del filósofo presocrático y decía: "Profesor, Yogurth de Macedonia...". Todos nos reíamos. Teníamos un compañero que militaba en el Mas y que se paraba a discurrir de manera compulsiva en las clases de Introducción a la Filosofía. Esta cualidad es casi una característica de los alumnos de esta carrera. Se supone que uno va a filosofía a hablar, a discutir, a darle rienda suelta a la vía peripatética. El muchacho en cuestión usaba una boina negra que no se sacaba dentro del aula. Y tenía rulos negros y largos que salían por los costados. Siempre terminaba sus alocuciones con una frase que me parecía genial: "Porque usted sabe, profesor, que en la edad media los árboles eran ninfas". Había otro, un poco más grande en edad, que levantaba la mano para hablar y antes de hacerlo decía: "Me gustaría, antes de hablar sobre este tema en cuestión, hacer un pequeño introito".
Cuando empecé a cursar metafísica en la cátedra de Carpio me tocó sentarme con el mimo del terrón de azúcar invisible. Se llamaba Juan Desiderio e iba a ser uno de esos amigos clave que tenemos en la vida. Algunos cumplen -cumplimos- la función de ser testigos, otros la de ser mentores e impulsores de nuestros amigos. Otros somos sus dobles o sus antagonistas futuros. El joven Desiderio era como una canción de Spinetta: fresca, demencial, surrealista e imprevisible en su ejecución. No sé porque motivo para mí la palabra Horacio remite a un pedazo de cuero, otro gran amigo, Alejandro Caravario, suele decir que a él la palabra Roberto le trae la imagen de postigos antiguos. El significante de Desiderio es la palabra flash. Creo que es la que más repite desde que lo conozco: el tema tal lo "flashea", los poemas de Ginsberg le parecieron un "flash", una mujer lo "hiperflasheeo" y uno de los innumerables grupos de rock que fundó en su vida se llama "Cardioflash". También tocó el bajo, cantó o fue guitarra líder de Aguante de Cancha y Hippie Rabioso, dos grupos efímeros que circularon por pequeños locales de Corrientes. Escribió también varios libros de poesía: La Trilogía Sacra, Tos y la ya famosa "Zanjita" que tanto influenció en buena parte de los poetas que empezaron a escribir a mediados de los 90.
Desiderio es un surrealista trasnochado, un neo hippie y un Larkin melenudo y fumeta, ya que al igual que el inglés conservador, es empleado de una pequeña biblioteca que dirige en Parque Chacabuco. Para los que no lo conozcan físicamente, se lo podría describir con cierto aire a Capusotto, pero con un estilo más rocker: sin duda no desentonaría en ninguno de esos posters extraordinarios de The Mothers of invention, la gran banda de Frank Zappa. Siempre me llamó la atención Desiderio no solo por su fantasía desbocada -sistemáticamente desbocada- sino por su gran corazón. Considero a la bondad como un don superior que sólo muy pocos pueden esgrimir. Entiendo por bondad como una natural disposición a perderse en el otro, a ayudar a los demás por encima de nuestra importancia personal. Existe la vocación de poder y la vocación de servicio. La vocación de servicio es la que nos vuelve invulnerables. Recuerdo que la primera versión de mi primer libro de poemas estaba dedicada a "Juan Desiderio, quien recibe señales telepáticas de la belleza y cuyo corazón jamás emite órdenes". Era una dedicatoria bien beatnik, en línea con otra de las características desiderianas: el camino zen o budista, el keroackismo beat.
Desiderio se fue de la facultad misteriosamente y varios meses después me lo encontré en la Plaza Houssey con una túnica blanca y repartiendo volantes con los poemas de Almafuerte. Estaba apelando al desorden de los sentidos. Después se enamoró de una chica y se fue a vivir una temporada a Costa Rica, yo me quedé en su departamento y recibía, cada varias semanas, unas cartas geniales que parecían escritas por Artaud. Pasaron los años y lo dejé de ver durante mucho tiempo pero siempre teniendo noticias suyas que llegaban a través de otras personas. Hace poco recibí un mail donde me decía que nos podíamos juntar a cenar. Nos juntamos. Estaba en gran forma, más desideriano que nunca. Ni bien se sentó me dijo "Qué flash lo de la gripe porcina!", riéndose. Creo que pensaba, como Artaud en el comienzo del Teatro y su doble, en el poder creativo de la peste. A la mitad de la botella de vino me informó que estaba estudiando Taoísmo con unos chinos a los que conoció comprando comida china en una rotisería. Me dijo que había muchos chinos haciendo esto en varias rotiserías del país y que era ahí donde ellos reclutaban a sus discípulos. Me acordé que hace una semana se había abierto una rotisería china a dos cuadras de casa.
A los postres se puso a relatar la historia de Armand Binoche a quién conoció en la biblioteca en donde trabaja y que estaba viviendo en una casa abandonada, casi como un mendigo. Sin embargo, el tipo era un gran lector y hermano de Juliette Binoche, la actriz francesa. Desiderio lo invitó a vivir a su casa y Armand Binoche terminó conquistando a todos sus amigos con su proverbial simpatía. Armand Binoche también era modelo y actor y le dijo a Desiderio que pensaba viajar al extranjero para retomar su carrera. Lo raro es que pese a su indingencia crónica, siempre tenía plata para sus gastos y se encerraba en su pieza a escribir un libro. En un momento, Armand Binoche organizó una serie de fotos en un estudio -que pagó él- para volver a modelar. Pero le exigió a la fotógrafa que le entregara todas las fotos que había sacado. Así que nadie tiene fotos de Armand Binoche. Una mañana le propuso a Desiderio comprar la casa en la que vivían a medias. Desiderio lo pensó y aceptó. Pusieron un día en el que iban a encontrarse para cerrar el trato. El día indicado Armand Binoche -que ya vivía hace meses en la casa de Desiderio- tenía que pasarlo a buscar por la biblioteca para hacer la operación inmobiliaria. Pero nunca llegó. Tampoco estaba en la casa, de donde desapareció. Aunque era pobre, dejó toda su ropa. Lo único que se llevó fueron los cuadernos donde escribía. A la semana, al correo de Juan llegó un mail de una mujer que decía ser la representante europea de Armand Binoche. El mail decía "lamento informarles que Armand Binoche murió en la calle de un paro cardíaco". Un buen cierre de un demiurgo consumado. Pero algo quedó. Desiderio grabó unas conversaciones que sostuvieron sobre metafísica, política y actuación. Me dijo que las piensa desgrabar y publicar.

1 de julio de 2009

El tractor - Cucurto - 2009


clic para leer
El tractor, Cucurto, Eloísa Cartonera, 2009

25 de junio de 2009

Banksy


21 de junio de 2009

Primer mandamiento

Para su 10º aniversario, la Revista Soho de Colombia hizo un número especial sobre los diez mandamientos, tratados por diez autores en cuentos eróticos. A mí me tocó el primero, Amar a Dios sobre todas las cosas, acompañado por la japonesa-antioqueña Akemi Nakamura. Recomiendo mucho el cuento de Santiago Gamboa sobre Santificar las fiestas: [SOHO]
p.mairal

17 de junio de 2009

Hay un indio sioux en mi ballerina amarilla


Supongo que a mucha gente le pasa eso de ver caras en las manchas de la pared o en las vetas de madera. A veces de chico la ropa en la silla quedaba acurrucada como una vieja sentada y tenía que prender la luz para deshacer la aparición. En la web hay fotos de vírgenes que aparecen en las manchas de humedad, o incluso en las tostadas. Yo me quedo con el indio sioux que se me apareció en el trapo del baño.
p.mairal

16 de junio de 2009

La frontera me cruzó


Ya me gritaron mil veces / que me regrese a mi tierra / porque aquí no quepo yo. /Quiero recordarle al gringo: / yo no crucé la frontera, / la frontera me cruzó. /América nació libre, /el hombre la dividió. / Ellos pintaron la raya, / para que yo la brincara /y me llaman invasor, / es un error bien marcado / nos quitaron ocho estados / ¿quién es aquí el invasor? /Soy extranjero en mi tierra,/ y no vengo a darles guerra, / soy hombre trabajador. / Y si no miente la historia, / aquí se asentó en la gloria / la poderosa nación, / hombres guerreros valientes, / indios de dos continentes, / mezclados con español./ Y si a los siglos nos vamos: / somos más americanos, / somos más americanos / que el hijo de anglosajón.


13 de junio de 2009

Nueva poesía argentina

casas y mortensen, dos cuervos líricos

En breve estará en librerías la antología de la nueva poesía argentina que editó Viggo Mortensen (es verdad, Mortensen es poeta). Los poetas que la integran son: Mario Arteca, Gabriela Bejerman, Fabián Casas, Washington Cucurto, Juan Desiderio, Martín Gambarotta, Francisco Garamona, Daniel García Helder, Roberta Iannamico, Fernanda Laguna, Santiago Llach, Marina Mariash, María Medrano, Martín Prieto, Sergio Raimondi, Damián Ríos, Martín Rodríguez, Alejandro Rubio, Gabriela Sacone
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Contratapa:

"En los últimos quince años, la producción del campo poético argentino ha adquirido una vitalidad inédita. La convivencia de diferentes líneas estéticas, que además trafican y comercian entre sí, dota de aún mayor vigor a esa fortaleza.
Al ímpetu cultural que la salida de la dictadura militar desata a mediados de los ‘80, hay que sumar la tarea de editoriales y revistas literarias entre las que se destaca Diario de Poesia, publicación que repondrá nombres de obras y autores silenciados o poco considerados por efecto del exilio y la chatura impuesta en los años oscuros. Así Leonidas Lamborghini, Joaquín Gianuzzi, Ricardo Zelarrayán y Juana Bignozzi comienzan a formar parte del proceso de mestizaje al que los jóvenes poetas someterán a la tradición, recuperando además a la poesía latinoamericana contemporánea, a la poesía objetivista norteamericana y a la línea del neobarroco, así como a varios lenguajes provenientes de otras disciplinas del campo cultural, de los medios de comunicación, de la política, del barrio y, por supuesto, del propio sistema de obsesión, formación y subjetividad de cada poeta.

La crítica especializada denominó a este movimiento generación de los 90. Más allá de la dificultad de dar cuenta de esta emergencia en términos de décadas, hay que reconocer en este movimiento una genealogía sin duda más extensa, así como una proyección que llega hasta nuestros días: en los últimos años, se han venido consolidando muchos nuevos poetas, por lo que esta antología ya ofrece –como suele suceder-- un panorama incompleto y caprichoso".

Gustavo López – Bahía Blanca 2008

3 de junio de 2009

Abejas



por Alejandro Crotto


ME PARECE QUE NUNCA VOY A VER UN POEMA MÁS LINDO QUE UN ÁRBOL



Hacia esta luz que anima
la ciega sed de encuentro
que hace ávida copa, pronta vida
que se estira a encontrar
un paulatino amor más y más alto,
a tientas, vertical,
escala entretejida con espina,
el deseo, insistiendo
su amor, materializa
su ánimo de abrasarse encandilado.



*




ZOOLÓGICO


a T.


Acelerado humo de colectivos
y de garrapiñada, gritos, globos,
grandes palomas negras, vamos,
acá se abre una fresca fuente de flamencos
a la mañana azul de tanta luz enorme
que enflaquece a los dos osos penosos y polares
de flecos blanco oscuro y amarillos,
y magnifica a la elefanta, su cabeza
arrugada de tierra tranquila,
el ámbar vivo de su ojo; reflejadas
personas parecieran adentro del vacío
cubículo felino, luego echada una sombra
resulta la pantera; ¿y qué añora en su ensueño
sentada, derechita, con la vista perdida
hacia el noreste una nostálgica
suricata…?; el bisonte
de brava barba entreverada
del lomo a la brutal cabeza luminosa
mendiga lengua saca por una galletita; ¡pero cómo:
lo que hay en esa jaula es sólo un par de chimangos!
y el chimpancé a treinta centímetros del vidrio
nos mira para adentro sin relámpago,
con la melancolía laminada como cera
en los ojos abiertos y velados...¡y basta!
que vinimos a ver los animales:
el cocodrilo cruel y quieto, tronco o roca,
clavado solo al sol boca entreabierta
y el avestruz que avanza elástico en su hip-hop afro, ¡chau
asno santísimo, cruza de yegua y de cordero! Vamos, dale,
caminemos, que yo también estoy cansado, por las tipas,
entre estas finas aves de corral con coronitas y colores,
volvamos ¡opa! a la ciudad, los edificios
transfigurados a través de la inflamada cola
del pavo real.




*



Alejandro Crotto nació en Buenos Aires en marzo de 1978. Coordina el blog Words words words. Abejas fue publicado en 2009 por la editorial Bajo la luna.

Junio


2 de junio de 2009

En el bar

por Pedro Mairal
(Encontré este texto escrito en el 94, en mi época de estudiante).

Yo estaba machado en una mesa del bar de la facultad, medio dostoievski porque me acababa de despertar de apollinaire. El centro era un calderón chéjov. García lorca como para desmayar a los pájaros y el tiempo heráclito se empecinaba en acercarme el momento del examen. Ella entró como flotando, casi sin pizarnik, con una quiroga a lunares y su paso dante. Me saludó y diderot sobre la mesa un paquete de chesterton y su carpentier de griego con los borges ya gastados. Entonces se nos acercó el molière y nos preguntó qué nos servíamos.
-Un sandwich de camus y kafka y un shakespeare de banana.
-Yo un cortázar- dije y ella me cocteau que tenía los eurípides medios güiraldes porque estaba resfriada. Después me preguntó:
-¿Estudiaste?
-Casi nietzsche. Pero por ahí safo.
-Mirá que si te sacás unamuno no promocionás- me dijo- Te conviene dar el schopenhauer. Te pone un stendhal y así te sacás un cicerón de encima.
Yo no mallarmé. El molière nos trajo las cosas. Ella, antes de prévert su sandwich, me dijo:
-¿Querés un bocaccio?
-No gracián- le respondí y la miré yourcenar y beauvoir con mucho huidobro. El líquido marechal le bajaba por la góngora sonando "gogol, gogol" y al terminarse el vaso, poniendo una kundera radiante, me rimbaud. Creo que en ese momento vio mi cara de todorov enamorado, porque me tiró con un sobrecito de tolstoy que apenas pude baudelaire y yo le dije con cierta malherbe:
-¡Neruda!
-Qué te pasa, nabokov- me respondió y me miró de garcilaso porque estaba por estornudar:
-¡Arlt proust!
-Salustio- le dije y ya me quedé admirando su cabello maquiavelo y sus lugones cervantes, totalmente olvidado del examen, imaginándomela a ella con la mujica lainez y suave, en una homero muy profundo, volviendo a dormir y voltaire otra vez, hasta el erasmo más girondo de las asturias, para flaubert y flaubert durante todo el virgilio de la noche.

27 de mayo de 2009

El soldador

por Fabián Casas

Tenemos a un hombre mayor en una cama.
Está por morir.
Es algo que pasa una y otra vez. Ayer, en la plaza,
Olga agarró una paloma con la mano para acariciarla,
pero el animal, por el susto, se murió.
Dentro de una bolsa de plástico
quedó en el tacho de basura.
Pensé mucho en el destino de esa paloma,
en los lentes negros e inmensos de Olga,
y en sus uñas manchadas con esmalte rojo.
El problema es que este hombre mayor es un ser querido.
Y que escribo el poema donde él se está muriendo.
El poema es mío, el hombre mayor es mío.
De estas posesiones surgen preguntas
difíciles de responder.
Un escritor, ¿no debería ir siempre
en contra de su habilidad? Y Aquiles,
¿no tendría que haber bajado un cambio
y cerrado el trato con Héctor?
De todas formas, el hombre mayor va a morir al toque.
Ha decidido hacerlo en su casa,
rodeado de los seres queridos.
El cerebro comenzó a enviar órdenes para que los órganos
se cierren en sí mismos
y empiecen a pasar los títulos
sobre una cara memorable.
Una cara para besar, una sandía jugosa en un día de calor.
Quería ser un soldado pero fue un soldador.
Bajaba la máscara de acero y trabajaba durante la noche
uniendo los destinos de personas
que se rechazaban como órganos implantados.
Aún hoy la gente del barrio comenta
los chispazos de luz y ruido
que el soplete largaba en la oscuridad.
Es el soldador que está trabajando,
decía el que paseaba al perro nocturno.
Es el soldador que está trabajando,
decía la que le pasaba el último trapo a la cocina
antes de acostarse. Me tengo que apurar,
pensaba el joven poeta mientras copiaba y copiaba.
El sueño sudamericano cabe en un mp3,
el sueño de los dioses no nos incumbe,
la pesadilla de los erpios es morir fusilados.
Los que fueron tocados por la gracia del Soldador,
jamás podrán olvidarlo. Publicó lo mejor
y lo peor de Horla City: al montonero que
se arrodilló ante la Reina,
al gaucho psicodélico, a la gorda resentida,
al que esperaba nervioso, sin escuchar a nadie,
que lo invitaran al podio para leer sus poemas.
Olga, la abuela de Baltazar, pasa los días
en una vieja casa de Almagro, la paloma muerta
no ocupa ni un milímetro de sus pensamientos.
Era enfermera, ahora es enferma y corrió
a refugiarse en el evangelismo. Se la puede ver
reseteando la biblia en las esquinas.
Dice Olga:
“Nadie podía tocar su cuerpo
porque todavía no se había presentado ante El Señor”.
Ese Señor fue mi pastor. Recuerden cómo era,
recuerden cómo hablaba.

19 de mayo de 2009

59

por Pedro Mairal
Cuando era chico me gustaba ir viendo cómo se reflejaba el ómnibus del colegio en las vidrieras, a veces al fondo lejos, a veces cerca, como si fuera avanzando por adentro de los negocios y las casas, una especie de fantasma atravesando las paredes de un mundo paralelo. El otro día por el centro vi eso yendo en el 59 y me puse a filmar.
El colectivo te deja olvidarte de vos mismo, sobre todo cuando vas sentado contra la ventana. Vas más alto además. El taxi en cambio es bajo, rastrero, y tiene esa cosa personal de uno a uno con el taxista incluso si no le hablás; estás vos todo el tiempo ahí, mirando caer las fichas del taxímetro del yo. En el colectivo sos la ciudad, sos lo que vas viendo.
A medida que el 59 avanzaba por Suipacha, fueron apareciendo los personajes: el chico de la verdulería, la señora del bolso blanco llena de dudas, un falso gaucho de boina que entra en la librería, la chica que en el bar pela hombritos con su musculosa blanca. Dura 5 mintuos y no pasa nada más que eso. Al final, el 59 real y el fantasma pareciera que se encuentran.

13 de mayo de 2009

Subiendo por B. Mitre

foto: p mairal

5 de mayo de 2009

Plaza Roma

foto p. mairal

Esperando a Junot

El domingo hubo una charla con el escritor dominicano Junot Díaz en Eterna Cadencia. Acá el resumen.
foto: lucio ramírez

28 de abril de 2009

Chicho López

por Washington Cucurto
Fabi me llamó por teléfono: “Cucu, estoy en el horno de Banchero, ¡viene el Chicho López a Buenos Aires, no sé qué haceerrr!”. Le recomendé que se tomara un tren a Mar del Plata y se alejara lo más posible de Baires.
Gustavo “Chicho” López es el mayor editor de poesía de este país y de toda Latinoamérica. Hace meses accedió al trono que dejó vacante otro grande con mayúsculas, José Luis Mangieri. Dios lo tenga en sus brazos, al querido José Luis.
En los colegios, en vez de enseñar sobre el cólera y el dengue o la vida boluda del Restaurador de Rosas, deberían enseñarles a los chicos que hay otros oficios gracias a estos muñecos imperdibles, grandes editores, verdaderos agitadores culturales, dinosaurios en extinción que todos deberíamos cuidar como cuidamos a las ballenas y a los osos hormigueros.
Editores de poesía, como el Chicho López, ya no quedan, muchachos. A veces pienso que cuando se canse el Chicho se apagará buena parte de la poesía de este país. Su trabajo es silencioso, pero fundamental.
¿Qué sería de Gelman, Lamborghini, el Cela y otros egoístas si Mangieri no hubiera dedicado su vida a editarlos? ¡Y de los sátrapas de Rubio, Gamba y Raymond, a quienes hay que cuidar! ¿Qué sería de estos poetas sin alguien que se hubiese jugado y editado sus versitos pedorros? ¡Ese alguien es el Chicho López!
Seix Barral y Planeta no serían nada si no hubiera atrás el trabajo de años de los grandes editores de poesía. Y es una pena que todo el rédito se lo lleven los gallegos al editar todos los libros de Gelman, por ejemplo. ¡Y carísimos! Cada vez que veo un librito de Gelman editado por una multi, por ejemplo el excelente Violín y otras cuestiones…, me da una bronca de la puta madre, lo considero una traición a todo el trabajo que hay detrás de la poesía argentina, que no se hizo sola, sino con mucha gente, lectores y autores detrás.
“Cucu, el Chicho es letal, me dice cómo tengo que vivir; que tengo que administrar mejor mi sueldo; que qué espero para tener hijos; que vaya al médico porque se me está cayendo el pelo. Cuando entro a casa encuentro a un muñeco usando el teléfono las 24 horas del día, es el Chicho López, Cucu…”
Eso me dice Fabi, visiblemente deprimido, con los huevos hinchados como dos paquetes de yerba o más nervioso que caballo en la azotea o más resbaloso que teléfono de carnicero; qué sé yo, Fabi, cuidemosló mientras lo tengamos, le digo, que el día que desaparezca vamos a tener que ir a cargar bolsas al topuer.

23 de abril de 2009

martes 28 de abril


Nirvana de bolsillo


15 de abril de 2009

Cristina del Basso, Grande Fratello

8 de abril de 2009

Los días que vivimos en peligro

Dieciséis escritores argentinos narran, desde una perspectiva subjetiva, los hechos que conmovieron al país. Entre la ocupación de las Islas Malvinas (1982) y el conflicto del gobierno con el campo (2008), el libro arma un fresco de los 25 años de democracia, vistos desde los ojos de la ficción. En la frontera peligrosa de la literatura y la política, el libro revisa la historia a través de esos días en que todo parece suspenderse y caer.
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Malvinas * Juicio a las Juntas * Alzamiento de Semana Santa * La Tablada * Saqueos e hiperinflación * Seineldín * Doping de Maradona * Voladura de la Amia * Río Tercero * Yabrán * Torres Gemelas * 19/20 de diciembre de 2001 * Kosteki y Santillán * Cromañón * Batalla de San Vicente * Conflicto gobierno - campo
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La mañana del robot, Pablo Plotkin
Gengis Khan, Leonardo Oyola
Anteúltima cita, Elsa Drucaroff
Semana Santa, Martín Kohan
Licenciada en rubores, Laura Ramos
Primavera a remolque, Carlos Martín Eguía
Las dos vidas de Maxi Kaplan, Hernán Iglesias Illa
La muerte de un autor, Diego Sánchez
Los ojos más azules de Texas, Mariana Enriquez
La disciplina, Juan Leotta
El título, Federico Jeanmaire
Los hechos de Mayo, Martín Prieto
El Señor Cara de Lechuza, Washington Cucurto
Elige tu propia aventura, Ana Wajszczuk
Te lo digo muy off the record, Esteban Schmidt
San Vicentico, Sol Prieto

31 de marzo de 2009

Conducta en los cócteles

Pedro Mairal
La actividad de los cócteles es similar a la actividad molecular o celular donde hay una voluntad orgánica de la cual uno puede participar ya sea intentando en vano controlar la situación o entregándose a la imparable fluidez biótica del ambiente [SIGUE ACÁ]

30 de marzo de 2009

La segunda editorial más chica de Latinoamérica

29 de marzo de 2009

Expo Dengue

coya cenital
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el elefante de dalí
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mujer en la orilla
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tauromaquia I
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tauromaquia II
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inspirado en "mosquitas muertas"

26 de marzo de 2009

La lancha presa

por Manuel J. Castilla

Junto al río Pilcomayo y a Bolivia
en el canchón de la Gendarmería
la lancha azul de los contrabandistas
está presa.

Boca abajo,
entre los yuyos verdes que la tapan
navega panza arriba las aguas de las nubes.

Cuerpo del delito, húmedo todavía.

Los gendarmes la miran igual que a un pez dormido.

Siente el agua del río chapoteándole
y un verde olor a coca y a tabaco
la aroma como un hombre,
sin marineros ya, sin heroísmos.

Cuando el gendarme armado
mira el cielo del chaco
ella boga en sus ojos, al ocaso, y cruza la frontera.

25 de marzo de 2009

Viernes 27 de marzo


20 de marzo de 2009


19 de marzo de 2009

Literatura en el Tenis Club Argentino

Curso a cargo de Solange Camauër y Gervasio Landívar

El martes 14 de abril a las 19 hs, los escritores Solange Camauër y Gervasio Landívar empiezan un nuevo ciclo de apreciación literaria en el Tenis Club Argentino. No es necesario ser socio para inscribirse y el costo es de $90 por mes.
Este año lo van a dedicar a explorar la literatura contemporánea partiendo de dos giros fundamentales que la ficción narrativa ha dado en los últimos ciento cincuenta años.
En primer lugar, a partir de Flaubert, la literatura busca despegar al autor de su obra, alcanzar mayor verosimilitud reflejando mediante nuevos recursos la complejidad de la conciencia, renovar la inteligencia estilísitca mediante la atención al detalle y hacer cada vez más sutil la relación entre autor, narrador (o punto de vista) y personajes.
En segundo lugar, a lo largo de la primera mitad del siglo XX, los escritores perciben que la relación entre la palabra y el mundo es mucho menos clara de lo que se creía, y esta pérdida de inocencia tiene como resultado una serie de quiebres en los pactos convencionales entre escritores y lectores que se analizarán en los autores elegidos. También se estudiará cómo el anterior paradigma sigue vigente y convive, a veces ásperamente, con la nueva conciencia literaria.
Antes de pasar a "Un corazón simple" de Flaubert, se analizará cómo esta evolución se refleja en la obra de Borges. El curso empieza con tres clases dedicadas al carácter precursor de la literatura borgeana como ilustración del tema general del año.
Después de Borges, se analizarán los siguientes libros que sirven de base para la discusión del eje teórico del curso:
Un corazón simple de Gustave Flaubert (incluido en el libro Tres cuentos, existe edición de Losada)
Los europeos de Henry James
La hermana, Sándor Márai
El lamento de Portnoy, Philip Roth
La ocasión, Juan José Saer
Austerlitz, W. G. Sebald
El mal de Montano, Enrique Vila-Matas

Los interesados pueden ir directamente el martes 14 al club (bosques de Palermo, Valentín Alsina 4375, atrás del Planetario, teléfono 4772-1744) o escribir a la dirección
cglandivar@fibertel.com.ar para agilizar la inclusión en la lista de inscriptos.

15 de marzo de 2009

Talleres - poesía y narrativa


Para bailar

14 de marzo de 2009

María Inés Cabanillas

Me escribe María Inés Cabanillas, una artista de Rosario. Me cuenta que leyó mi novela Salvatierra y está impresionada porque hace un año está pintando una serie de cuadros apaisados con título Continuum Aqua, con el tema del agua, los ríos, los mares, océanos, corrientes y caudales, que van de la figuración a la abstracción. Los 30 cuadros y varios rollos de 4 metros cada uno son parte de un montaje continuo, es decir que se ensamblan en un solo cuadro que continúa sin cortes y va mutando entre imágenes del agua que fluye como el río heracliteano de la vida. Cabanillas me cuenta de su gran amor por el Paraná, y que partió de su admiración por Monet, des sus nenúfares, esos cuadros del museo de L'Orangerie, y que tuvo profesores del grupo Litoral. Es como una hermana de Salvatierra, el personaje de mi novela, que también pinta un cuadro infinito como el río. Un saludo muy grande para ella. Acá van algunos segmentos del cuadro. Hay más en mariainescabanillas.blogspot.com






8 de marzo de 2009


4 de marzo de 2009

Condenado a siempre comenzar

por Daniel Durand

Pienso en poesía y en poemas y mentalmente
construyo oraciones dentro de alguna elucubración
teórica del momento que enseguida se desarticula
y desaparece mutando en otra agitación diferente…


como


“crúzalo al mar al biés” es un prurito barroco
en una piel de observación común y descriptiva.

mi pobre gran cactus de la entrada trata
de echar raíces en el escalón de mármol…

búsqueda del haiku de eso…

el cactus
busca entrarle
al mármol


hacerle cosquillas ahí en las carnecitas de la entrada
con la legua en puntín y poniendo en esa lanza la energía del toque
unas cosquillas apenas de ultra suave contacto y deslizantes
que hacia el vagar eléctrico impulsen alaridos vivoreos
zigzagueantes entre neuronas y tejidos y partes
rincones de hueso blanco y resbaloso.

La industria debe tender a producir objetos duraderos!

Es muy fácil producir un calzado eterno para una persona…
bueno… lo que es un zapato a medida
hechos por un experto.
A mis zapatos ortopédicos de niño deforme
los hizo un viejito de Colón,
hasta su casa viajamos para que me tome las medidas,
desde ahí usé zapatos ortopédicos pesados irrompibles,
desde los 11 a los 16 y así me salve de que me operen de los pies…

Unos golazos terroríficos, le daba con todo
De puntín con los zapatos
Contra el arco pintado en la pared
Del Ateneo infantil de Concordia
Reventaban los pelotazos contra el muro
de mis patadas ortopédicas,
mojábamos la pelota en la canilla
para que se vea bien donde había pegado,
era divino Dejar cimbrando
la columna de hierro del tablero de básquet.

Primero prohibieron patear de punta,
igual se las metía todas porque estaban asustados,
después prohibieron jugar con zapatos
y ahí si quedé afuera…

Mi mamá fue a hablar con la directora del Ateneo,
a decirle que yo solo podía ponerme los zapatos ortopédicos
porque tenía los pies sin arco casi para operar…

Volví a la canchita y nadie me marcaba
los ortopédicos eran de hierro y quebraban
les quitaba la pelota y la estrellaba
adentro del arco pintado
sobre el paredón trasero de la iglesia capuchina

Los otros chicos dejaron de ir al Ateneo
y yo nunca aprendí a jugar muy bien al fútbol.


1 de marzo de 2009

Se viene

p.mairal
Hasta ahora las cosas en el cine me venían saliendo al revés. Lo que yo quería que terminara en papel terminaba en celuloide y viceversa. Primero escribí una novela y la hicieron película, después escribí dos largos que no se filmaron y que van a paso de caracol camino a la imprenta. La segunda semana de marzo se rompe la racha. Sorín estrena La ventana, la película que escribí con él hace un año. Es la historia del último día en la vida de un hombre. Acá, un mini trailer.

Finales

Qué duro el último capítulo de Starsky & Hutch, en la clínica siquiátrica, cuando lo condecoran a Starsky y le dicen la verdad: que Hutch era su amigo imaginario.

26 de febrero de 2009

Fragmento del documental Oro nestas piedras



Sobre el poeta Jorge Leonidas Escudero. Directores: Cristián Costantini, Leandro Listorti, Claudia Prado.

25 de febrero de 2009


24 de febrero de 2009

Lengua boricua


por Pedro Mairal

Me gusta conocer países latinoamericanos. Es como estar metido dentro de un diccionario de sinónimos. Uno llega, empieza a hablar, a comunicarse, y descubre que muchas cosas se dicen de otra forma, pero igual se entienden. La lengua cobra relieve, aparecen castellanos paralelos al que uno habla. Descubrimos cómo hablan los demás pero también cómo hablamos nosotros. Todo sucede como en los sueños donde la gente es conocida pero tiene otra cara; así, cuando hablamos fuera de nuestro país en Latinoamérica la vida cotidiana se distorsiona un poco, se corre de lugar unas palabras.

En Puerto Rico, donde me encuentro coordinando un taller literario de la Universidad, se habla uno de los castellanos más expresivos que escuché jamás. Esta isla es un estado asociado de los Estados Unidos. La moneda corriente es el dólar. Los habitantes pueden votar un gobernador cuya función principal es decidir cómo se distribuye el dinero que llega del norte. Las cosas son así desde 1917. Desde entonces se ha intentado mediante varias leyes nacionales borrar el español para imponer el inglés como lengua oficial. No lo lograron. No se puede borrar tan fácil la lengua que usa la gente todos los días, quizá porque es la lengua madre, y como decimos los argentinos “con la vieja no te metás”.
En el lavamanos del baño de un bar vi un cartelito oficial, seguramente establecido por ley, que dice “Employees must wash their hands” (los empleados deben lavarse las manos). Pero en la pared los graffitis están en español, uno dice “Daddy Yankee no me representa”.

Al final lo que importa es la lengua que usa la gente para escribir en las paredes del baño, la lengua que usa para amar, para reírse, para insultar. Es absurdo querer imponer un idioma. Es como si le impusieran a la gente de un lugar usar la ropa típica de otro lugar. Lo que la gente hace finalmente es tomar las cosas prácticas de esa imposición: unos botones, alguna hebilla, algún tipo de zapato. Así aparecen las palabras en inglés que tintinean en el castellano de la isla, tomadas por economía del lenguaje, por prácticas o porque en castellano no existen. El wiper se dice en lugar de nuestro larguísimo limpia parabrisas. El hamper se le llama al innominado canasto de la ropa sucia. Janguear, que viene de hang out, significa salir con los amigos a no hacer nada. En Puerto Rico no se percibe una lengua dominada por otra. Se siente la fuerza imborrable y viva del castellano que ya hace tiempo es el segundo idioma más hablado de los Estados Unidos.


(Perfil, 21 de febrero de 2009)

20 de febrero de 2009

Puerto Rico


19 de febrero de 2009

Atrévete - Calle 13

Atrévete, te, te, te /Salte del closet, te / Escápate, quítate el esmalte/ Deja de taparte que nadie va a retratarte/ Levántate, ponte hyper/Préndete, sácale chispas al estárter/ Préndete en fuego como un lighter/ Sacúdete el sudor como si fueras un wiper/ Que tu eres callejera, "Street Fighter"

Cambia esa cara de seria/ Esa cara de intelectual, de enciclopedia/ Que te voy a inyectar con la bacteria/ Pa' que des vuelta como machina de feria / Señorita intelectual, ya se que tienes/ El área abdominal que va a explotar/ Como fiesta patronal, que va a explotar/ Como palestino...7 Yo se que a ti te gusta el pop-rock latino/ Pero es que el reggaeton se te mete por los intestinos/ Por debajo de la falda como un submarino/ Y te saca lo de indio taino/ Ya tu sabes, en tapa-rabo, mama/ En el nombre de Agüeybana/ No hay mas na', para na' que yo te vo'a mentir/ Yo se que yo también quiero consumir de tu perejil/ Y tú viniste amazónica como Brasil/ Tú viniste a matarla como "Kill Bill"/ Tú viniste a beber cerveza de barril/ Tú sabes que tú conmigo tienes refill

Hello, deja el show/ Súbete la mini-falda/ Hasta la espalda/ Súbetela, deja el show, más alta/ Que ahora vamo'a bailar por to'a la jarda/ Mira, nena, ¿quieres un sipi?/ No importa si eres rapera o eres hippie/ Si eres de Bayamón o de Guaynabo City/ Conmigo no te pongas picky/ Esto es hasta abajo, cogele el tricky/ Esto es fácil, estoy es un mamey/ ¿Que importa si te gusta Green Day?/ ¿Que importa si te gusta Coldplay?/ Esto es directo, sin parar, one-way/ Yo te lo juro de que por ley/ Aquí to'a las boricuas saben karate/ Ellas cocinan con salsa de tomate/ Mojan el arroz con un poco de aguacate/ Pa' cosechar nalgas de 14 quilates

9 de febrero de 2009

Daniel Durand - Escuela de poesía y edición


4 de febrero de 2009

Mostrar el tiempo

(de la novela El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati)
Dos años después, Giovanni Drogo dormía una noche en su habitación de la Fortaleza. Habían pasado veintidós meses sin traer nada nuevo y él se había quedado inmóvil, esperando, como si la vida debiera tener con él una especial indulgencia. Y, sin embargo, veintidós meses son largos y pueden suceder muchas cosas: hay tiempo para que se formen nuevas familias, nazcan niños y empiecen a hablar, para que se alce una gran casa donde antes sólo había un prado, para que una hermosa mujer envejezca y ya nadie la desee, para que una enfermedad, incluso de las más largas, se prepare (y mientras tanto el hombre sigue viviendo despreocupado), consuma lentamente el cuerpo, se retire en breves apariencias de curación, se reanude desde más hondo, sorbiendo las últimas esperanzas; queda aún tiempo para que el muerto sea enterrado y olvidado, para que el hijo sea de nuevo capaz de reír y por la noche acompañe a las muchachas por las avenidas, inconsciente, a lo largo de las verjas del cementerio.
La existencia de Drogo, en cambio, estaba como detenida. La misma jornada, con idénticas cosas, se había repetido centenares de veces sin dar un solo paso adelante.

12 de enero de 2009

Enero en Buenos Aires

28 de diciembre de 2008

Coger en castellano

Pedro Mairal
(cuento publicado en la antología "En celo", editorial Mondadori, Bs.As., 2007)

No están desnudas. Pero casi. Algunas sonriendo, o serias en pose hot, o con anteojos de sol, boca abajo en la cama, casi pegándose el culo con los talones, mostrando las marcas del bronceado, o con bombachas de corazones rojos o de estrellitas, en esos cuartos que todavía tienen las cortinas rosas elegidas por la madre. [SIGUE ACÁ]

26 de diciembre de 2008

Recomendamos

La crónica de Barban de una visita al cementerio de La Chacarita.
Y más abajo en su blog está la historia de cuando se anamoró de la Tigresa Acuña.

16 de diciembre de 2008

Zelarayán, el compositor entrerriano

por Fabián Casas

Mateo es un peluquero joven del barrio de Monserrat. Una de sus obsesiones es poder dar un buen servicio a los clientes y que ese servicio se metabolice en un crecimiento de su negocio. También es fanático de los libros de autoyuda que te estimulan para potenciarte y “no decir sí cuando se quiere decir no”. Tiene mucho sentido del humor y chispa al hablar. Hace poco me dijo: “Todos las noches le pido a Dios que haga nacer pibes con dos cabezas”. Esa frase me hizo reir y después me dejó pensando.

15 de diciembre de 2008

"Si te cuentan que me vieron muy borracho...

video

...orgullosamente diles que es por ti"

Gracias a mis amigos Guadalupe Nettel y Gaston García por cuidarme en el surrealismo del DF.

11 de diciembre de 2008

Un burrito llamado Siete de Oros

"Bien que Siete de Oros se inventa, siempre en lo suyo. No la larga plaza del claro, ni el surco del sueño: sólo un remanso, reposo de pausa, con las pestañas mediando los ojos, el mundo de afuera hecho un sosiego, colado en la casi sombra y, de dentro, profunda certeza viva, subida de raíz; con las orejas -espejos del alma- , temblando, como punteros de cuadrante, ante los episodios del camino, a través del puente nebuloso por donde los burritos saben ir, lado a lado, sin conversación, sin preguntas, cada uno en su lugar, despacio, por los siglos de los siglos, mansamente amén".

Sagarana, João Guimarães Rosa

8 de diciembre de 2008

foto: p mairal






el señor de abajo